Resolvemos las dudas más frecuentes ante una herencia

Cuando fallece un ser querido, además del dolor por la pérdida, aparecen muchas dudas sobre cómo gestionar su herencia ya que cada vez más nos enfrentamos a conflictos familiares, poca información y muchas dudas en un momento demasiado complicado. Desde nuestro despacho, en Law Working Group entendemos que este momento es difícil, y por eso queremos ayudarte a entender el proceso de forma clara y sencilla.

¿Qué sucede si no hay testamento?

Esta es una de las situaciones más frecuentes. Muchas personas fallecen sin haber dejado expresadas en documento público sus voluntades sucesorias, ya sea porque no les dio tiempo, porque lo fueron posponiendo o simplemente porque pensaban que no era necesario, y aunque cada vez vemos que se realizan más testamentos, aún no se hacen en la cantidad necesaria. Cuando esto ocurre, y se produce un fallecimiento sin que se haya hecho testamento, se produce lo que legalmente se conoce como sucesión intestada o abintestato.

Lo primero que debes hacer es solicitar el Certificado de Últimas Voluntades en el Registro General de Actos de Última Voluntad. Este documento te confirmará si existe o no testamento. Debes esperar al menos 15 días hábiles desde el fallecimiento para poder solicitarlo.

Si no existe testamento, necesitarás obtener una declaración de herederos. Este documento legal certifica quiénes tienen derecho a heredar según la ley, y debe ser otorgado por un notario. El notario determinará quiénes son los herederos legales según el orden establecido por el Código Civil.

El proceso puede parecer complicado, pero con el asesoramiento adecuado es más sencillo de lo que imaginas. En estos casos, como abogados especializados os acompañamos en el proceso para evitar errores y agilizar los trámites.

¿Cuál es el orden legal de herederos?

Cuando no existe testamento, la ley española establece un orden muy claro sobre quién tiene derecho a heredar.

Este orden se denomina «sucesión intestada» y funciona de manera jerárquica, es decir, si existen herederos de un grupo, los siguientes ya no tienen derecho a heredar.

En primer lugar, están los hijos y descendientes. Si el fallecido tenía hijos, ellos heredan a partes iguales, independientemente de si son de la misma madre o padre, o si nacieron dentro o fuera del matrimonio. Todos los hijos tienen los mismos derechos. Si algún hijo hubiera fallecido antes que el padre o madre, sus propios hijos (los nietos del fallecido) heredarían la parte que le hubiera correspondido a su progenitor.

Si no hay hijos ni descendientes, heredan los padres y ascendientes del fallecido. En caso de que ambos padres vivan, heredan a partes iguales. Si solo vive uno de ellos, hereda todo.

Cuando no hay ni descendientes ni ascendientes, el cónyuge viudo se convierte en heredero. Es importante aclarar que el cónyuge tiene derechos especiales incluso cuando hay hijos, pero en forma de usufructo. Sin embargo, cuando no hay hijos ni padres, el cónyuge hereda todo en plena propiedad.

Si tampoco existe cónyuge, heredan los hermanos y, en su defecto, los sobrinos. Los hermanos heredan a partes iguales, y si alguno ha fallecido, su parte pasa a sus hijos (los sobrinos del fallecido).

En casos más excepcionales, heredan otros parientes colaterales hasta el cuarto grado, como primos hermanos o tíos. Y si no existe ningún familiar hasta ese grado, la herencia pasa al Estado.

¿Cómo se reparte una herencia entre varios herederos?

El reparto de una herencia puede resultar complejo cuando hay varios herederos, especialmente si existe testamento. La ley española divide la herencia en tres tercios cuando hay hijos o descendientes.

El primer tercio es la legítima estricta, que debe repartirse obligatoriamente a partes iguales entre todos los hijos. Nadie puede quedarse con más que otro en esta parte.

El segundo tercio es el de mejora, que el fallecido puede haber destinado en su testamento a uno o varios de sus hijos, pero no a personas ajenas.

Y el tercer tercio es el de libre disposición, que puede dejarse a quien se desee, incluso a personas fuera de la familia.

Cuando no hay testamento y solo hay hijos, la herencia se reparte a partes iguales entre todos ellos.

Si hay cónyuge viudo, este tiene derecho al usufructo de un tercio de la herencia, lo que significa que puede usar y disfrutar de esos bienes, pero no venderlos. La propiedad pertenece a los hijos.

Viviendas en una herencia

Uno de los problemas más habituales surge con los bienes indivisibles, especialmente con la vivienda familiar.

Imagina que tres hermanos heredan un piso. No pueden cortarlo en tres trozos, así que deben ponerse de acuerdo. Las opciones suelen ser vender el inmueble y repartir el dinero, que uno de ellos compre la parte de los demás, o que uno se quede con la vivienda compensando al resto con otros bienes de la herencia.

Para llevar a cabo el reparto, los herederos deben firmar la escritura de aceptación y partición de herencia ante notario. En este documento se detalla qué bienes o qué cantidad de dinero recibe cada heredero. Es fundamental que todos los herederos estén de acuerdo con el reparto antes de firmar.

Pago de impuestos derivados de la aceptación de una herencia

 

También es importante saber que heredar implica pagar el Impuesto de Sucesiones, cuya cuantía varía según la comunidad autónoma donde residía el fallecido. Los plazos son estrictos: tienes seis meses desde el fallecimiento para liquidar este impuesto, aunque se puede solicitar una prórroga.

¿Qué ocurre si hay desacuerdo entre los herederos?

Los conflictos familiares por herencias son más frecuentes de lo que imaginas. Pueden surgir por múltiples razones: desacuerdos sobre el valor de los bienes, sospechas de que alguien se ha apropiado de dinero o joyas, discrepancias sobre si vender o conservar la vivienda familiar, o simplemente porque las relaciones entre hermanos ya eran tensas antes del fallecimiento.

Cuando los herederos no logran ponerse de acuerdo, lo primero es intentar alcanzar un acuerdo amistoso. Muchas veces, una reunión con todos los implicados y un abogado especializado puede desbloquear la situación. El abogado actúa como mediador neutral, explica las opciones legales a cada parte y ayuda a buscar soluciones que satisfagan a todos en la medida de lo posible. En ocasiones, cuando el diálogo es complicado debido a una mala relación entre los herederos, estos pueden acudir representados cada uno con su propio abogado, y a través de la negociación entre los profesionales se trata de alcanzar un consenso que sea lo más beneficioso posible para las partes.

Si el diálogo no funciona, se puede acudir al notario para que nombre un contador-partidor. Esta figura es clave en herencias conflictivas.

El contador-partidor es un profesional imparcial (normalmente un abogado o notario) que se encarga de realizar el inventario de bienes, valorarlos y hacer el reparto según la ley y el testamento si lo hay. Su decisión es vinculante, aunque puede ser recurrida judicialmente si algún heredero considera que vulnera sus derechos.

Otra opción cada vez más utilizada es la mediación extrajudicial. Un mediador en muchos casos es quien logra facilitar la comunicación entre los herederos logrando cerrar acuerdos entre las partes sin necesidad de ir a juicio. Es sin duda un proceso mucho más rápido, económico y menos emocionalmente agotador que un procedimiento judicial de adjudicación de herencia.

Cuando ninguna de estas vías funciona, queda la opción judicial. Se puede interponer una demanda de división de herencia ante el juzgado. El proceso judicial puede alargarse meses o incluso años, y suele ser costoso tanto económica como emocionalmente. El juez tomará las decisiones sobre el reparto y, si es necesario, ordenará la subasta de los bienes que no puedan dividirse.

Un problema frecuente es cuando uno de los herederos se niega a firmar o bloquea activamente el proceso. En estos casos, el resto de herederos puede solicitar judicialmente que se realice el reparto sin su consentimiento. Ningún heredero puede impedir indefinidamente que el resto ejerza sus derechos.

Existen casos también en los que algún heredero se apropia de bienes o dinero de la herencia antes del reparto oficial. Esta conducta puede tener consecuencias legales graves, desde la obligación de devolver lo apropiado hasta posibles responsabilidades penales en el caso de demostrarse apropiación indebida.

Cómo localizar a herederos desconocidos

Puede parecer una situación de película, pero es más habitual de lo que piensas. Hay casos en los que existen herederos legales, pero nadie sabe dónde están, o incluso nadie sabía de su existencia.

Esta situación ocurre frecuentemente cuando el fallecido llevaba años sin contacto con su familia, cuando hay hermanos o medios hermanos de los que se perdió el rastro, o cuando los únicos herederos son primos lejanos que viven en el extranjero o con los que nunca hubo relación.

¿Qué supone no localizar a un heredero?

Cuando no se puede localizar a un heredero, el proceso de declaración de herederos se complica y se alarga considerablemente. En estos casos, entran en juego, profesionales especializados en rastrear líneas familiares y localizar herederos legítimos. Investigan archivos civiles, registros parroquiales, bases de datos internacionales y cualquier pista que pueda llevarlos hasta los herederos desaparecidos.

Si el heredero está en paradero desconocido, pero se conoce su identidad, sus parientes consanguíneos o el Ministerio Fiscal pueden solicitar al juez la declaración de ausencia legal. Este procedimiento permite que se nombre un representante que gestione los intereses del ausente en la herencia mientras se intenta localizarlo.

Mientras no aparezcan todos los herederos o no se resuelva su situación legal, la herencia queda en lo que se llama «herencia yacente». Los bienes están ahí, pero no se pueden repartir ni vender. Esto puede generar gastos de mantenimiento, impuestos que hay que seguir pagando, y una situación de incertidumbre que puede durar años.

Por eso es fundamental actuar con rapidez cuando detectas que puede haber herederos desconocidos. Un abogado especializado puede coordinar la búsqueda, gestionar los trámites legales necesarios y asegurar que el proceso avance, aunque no se localice a todos los herederos inmediatamente.

También existen casos en los que los propios herederos desconocen que tienen derecho a una herencia. Pueden haber fallecido familiares lejanos con los que no tenían contacto, y si nadie les localiza, esos derechos se pierden o pasan al Estado tras el procedimiento legal correspondiente.

Como has podido ver, las herencias implican trámites complejos, plazos que cumplir y decisiones importantes que pueden tener consecuencias legales y fiscales durante años. Cada situación es única y requiere un análisis personalizado.

En Law Working Group llevamos años ayudando a familias a resolver sus herencias de la forma más ágil y eficiente posible, minimizando conflictos y asegurando que todos los herederos reciban lo que les corresponde por ley. Entendemos que estás atravesando un momento difícil, y por eso nuestro equipo te guiará en cada paso.

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Kepa Castillo